Rave party

No sabía si catalogar este outfit como look de día o de noche, porque en estos ambientes hasta la hora es ambivalente.

Look de carácter subversivo y aire decadente que despierta lúgubres sensaciones. No sé si la nostalgia por las raves es una de ellas…

Están pasadas de moda o son tendencia? Ya estoy un poco (bastante) desconectada, pero como en ellas también se ha forjado mi criterio estético, de vez en cuando hago un guiño estilístico.

En todo caso, la nocturnidad en cualquiera de sus manifestaciones reclama para sí un dress code que dasafía el simple streetwear.

Qué nos ponemos para un after o para una rave? Dónde vamos?

Adoro los decadentes lugares industriales, las frías naves, los claustrofóbicos garajes y su cultura… la música techno y todas (o casi) sus variantes… y hay que prepararse para ello! Allí que vamos!

Sólo dos son los requisitos indispensables para un atuendo a la altura: cómodo y ácido.

Look ad hoc

-Calzado, importante:  mis botas de festival, o sea, las Hunter, van sí o sí.

-Shorts playeros y medias de red con costura trasera; un toque punk que queda matizado con todo lo demás.

-Una cami de tirantes (verde oliva, como las botas) es primordial para cuando el sitio se llena, porque se eleva bastante la temperatura, corporal y general… y si pinchan alguno de mis temas favoritos, la chaqueta sale volando.

– Complementos llamativos:
Un collar con argolla, of course!
Mi tocado de crin a modo de moñitos (cuando tenía el pelo largo, éste era mi peinado preferido, y más para salir con outfits de este tipo) ya que realza la arquitectura facial sin aportarle dureza.
Un pequeño bolso transparente  que me mola mucho con las botas de agua, por supuesto lo he llevado ya mil veces.
Mi Honda Shadow

Bueno, este es mi look de “pastillera”, que se diría en español, y este garaje el marco idóneo.

Sabéis que me apetecería oir? Yes, “Cookie Thumper” de Die Antwoord, me mola mucho el rollo de Yolandi Visser, y en esta fiesta encaja su estilo “zef” (cool sin pasta)

Yeti Coat

Si bien mi elemento fetiche son los flecos, en invierno lo cambio por los pelos, así, el yeti coat es un compendio de virtudes que lo hacen imprescindible en mi armario.

Este tipo de abrigo (que ahora también se apellida “faux fur”) sostiene muchos de mis looks cuando el mercurio baja, pues hay que esperar que entre bien el frío para llevarlo.

Tiene tanto volumen, haya más o menos pelo, que hace delgadas las piernas aunque sea por contraste, y eso ya es una ventaja extra.

Para una rave, es lo must!

Por favor, no lo lleves con un sombreo de ala ancha, queda ffatal!

Outfit

Yeti coat:      Blanco
Boots:            Hunter
Shorts:           Lenita
T-shirt:           Zara
Stockings:    Miss Sixty
Purse:             Zara (S 16)
Fascinator:  Sarina (by myself)
Necklace:     Sarina (by myself)

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